Primero: identificar la situación real
La descripción comercial, la clasificación catastral y la situación urbanística no deben tratarse como conceptos intercambiables. Es necesario revisar registro, Catastro, planeamiento, gestión y urbanización, además de comprobar geometría, accesos y servicios de la parcela.
- Identidad y superficie
- Planeamiento y ordenanza
- Gestión, urbanización y condición material
Traducir el planeamiento a un producto
Uso, edificabilidad, ocupación, alturas, retranqueos, dotaciones y otras condiciones determinan el producto posible. La edificabilidad teórica debe conectarse con la parcela concreta y con las limitaciones que puedan impedir su materialización completa.
- Uso y compatibilidades
- Edificabilidad y condiciones de edificación
- Producto inmobiliario razonablemente posible
Incorporar costes, plazos y mercado
Según la finalidad y el marco aplicable, pueden estudiarse valores de repercusión, costes de construcción, urbanización, gestión, comercialización, financiación, plazos y riesgo. El resultado debe declarar las hipótesis utilizadas y evitar convertir expectativas futuras en derechos consolidados.
- Costes y deberes pendientes
- Plazos de desarrollo
- Mercado del producto final y riesgo
Lista rápida
Antes de solicitar la valoración
- Solicitar ficha o información urbanística
- Comprobar registro y Catastro
- Identificar usos y edificabilidad
- Cuantificar costes y cargas pendientes
- Definir finalidad, fecha e hipótesis
Preguntas frecuentes
No necesariamente. Deben comprobarse servicios, gestión, urbanización, deberes y condiciones materiales.
No. La finalidad, la situación del suelo y el marco aplicable condicionan el método.
No. Debe verificarse en la ordenación aplicable y relacionarse con la parcela y sus condicionantes.