Definir la decisión que debe apoyar
La valoración puede servir para inventariar, repartir, adjudicar un bien a uno de los herederos, calcular una compensación o preparar una venta. Cada objetivo cambia el nivel de detalle y la forma de presentar la conclusión. Conviene que todos los interesados conozcan la finalidad del encargo desde el principio.
- Inventario y reparto
- Adjudicación y compensaciones
- Negociación o preparación de la venta
Fijar correctamente la fecha
El valor actual y un valor referido a una fecha pasada no responden a la misma pregunta. La fecha puede depender del trámite, del acuerdo entre las partes o del asesoramiento jurídico y fiscal recibido. El perito debe conocerla antes de seleccionar información de mercado y formular sus hipótesis.
- Fecha de fallecimiento cuando proceda
- Fecha actual para una posible venta
- Fecha acordada para reparto o procedimiento
Identificar todos los componentes
Una vivienda puede incluir garaje o trastero; una finca rústica, cultivos, agua y construcciones; y un solar, derechos y deberes urbanísticos. También deben conocerse usufructos, arrendamientos, ocupaciones o proindivisos que afecten al encargo. La tasación no sustituye el asesoramiento jurídico o fiscal.
- Inmueble principal y anexos
- Derechos, ocupaciones y cargas conocidas
- Documentación registral, catastral y específica del activo
Lista rápida
Antes de solicitar la valoración
- Acordar la finalidad del informe
- Confirmar la fecha de valoración
- Identificar todos los bienes y anexos
- Facilitar acceso y documentación
- Coordinar el informe con asesores cuando sea necesario
Preguntas frecuentes
Puede estudiarse, pero conviene aclarar quién encarga, quién facilitará el acceso y cómo se utilizará el informe.
No equivale necesariamente al valor de mercado ni responde a todas las finalidades. Debe concretarse qué referencia se necesita.
Sí. El alcance y el presupuesto dependerán de la tipología, ubicación y homogeneidad de los activos.